Fotografía de Don McCullin - ‘Snowy, Cambridge, early 1970s’

sábado, 20 de febrero de 2010

Este es mi perro

Me encantan los perros y la pequeña quiere uno. Dado que no hay por el momento un acuerdo suficientemente amplio para aceptar las ataduras que supondría, admitimos que no es posible meter un pequeño amigo en casa. Lástima. Vamos, M., no te apenes, tal vez algún día.

Hablando de perros.



"Caos calmo", 2008, de Antonio Luigi Grimaldi.

O cómo termino fijándome en lo menos importante de las bellas historias. Soy un penoso adolescente con agravante de reincidencia.

2 comentarios:

Daniel (líder de la manada) dijo...

Bueno, luego no es para tanto, es meter el bicho en casa y luego todo es andar. Hechos consumados o algo así. La cosa es saber parar, como con los tatuajes. Aunque donde salen a pasear dos salen a pasear tres. Mi hermana adoptó una cocker inglés mestiza, megra, más mona ella, y eso que ya tenían otra perrilla en casa. Nada un par de meses de intensa educación y ahora hasta hace sus cosas en su arena de gatos si un día no aguanta hasta el paseo. Además tampoco hace falta un gran danés, que en realidad cuenta como pony. ¿Qué, pillamos perrico?

Lenny Zelig dijo...

Parece que los vendiera de lo persuasivo que suena. Pero es improbable. Además de que hay veto en el consejo de seguridad, yo también soy un obstáculo: no vea el talento que voy adquiriendo en lo de no asumir nuevas responsabilidades.