Fotografía de Don McCullin - ‘Snowy, Cambridge, early 1970s’

jueves, 14 de enero de 2010

Al cine, chicos: es hora de aprender

Hay pocas herramientas tan poderosas como el cine. Puede con todo y con todos. Inmersos en la historia, la imagen y el sonido nos dejan suspendidos, a merced de cualquier impulso. Con independencia de nuestra constitución o carácter, el cine puede dominarnos, zarandearnos o acariciarmos o atormentarnos o alegrarnos mientras penetra en lo que íntimamente somos, traspasando cualquier falsa apariencia.

Por eso mismo el cine (e incluyo todos los géneros y cualquier formato) es un potentísimo instrumento educativo completamente desaprovechado. Pensé en ello el otro día, cuando logré escaparme para ver una de aventuras. Unos asientos más allá, en la misma fila, se sentaron unos ruidosos chavales. Tres gallitos con ganas de acción. Tres tristes desastres, me dije. Pero aunque me temía lo peor, lo cierto es que la historia supo mantenerlos mudos. Supongo que no se dieron cuenta, pero la proyección los dejó suspendidos, ingrávidos. Los poseyó como tres simples pollos. Les dio una lección.

Entonces recordé lo que había leído tiempo atrás sobre la educación de un hijo a través del cine. David Gilmour supo ver aquello que habitualmente no se considera, lo que el cine encierra más allá de su simple aspecto de momentáneo entretenimiento. También lo advirtió Juan Antonio Rivera en su singular ”Lo que Sócrates diría a Woody Allen”.

No sé si mi innenarrable Esperanza Aguirre –uno de mis fantasmas preferidos, a saber por qué— lo consideraría una idea educativa socialista, pero la infrautilización de las creaciones audiovisuales es, junto con la insuficiente atención al conocimiento científico, una de mis más firmes quejas del sistema educativo. Estas pasadas Navidades quise remediarlo colocando a mis asombrados pequeños ante “La vida de Brian”. Lástima que aún falte un poco para que disfruten del espectáculo.

La educación es para todos y nunca termina. Por eso mismo, ¿cómo podría ver el documental sobre el legendario Eric Tabarly?



Con lo que aprendería viéndolo.



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