Fotografía de Don McCullin - ‘Snowy, Cambridge, early 1970s’

miércoles, 20 de enero de 2010

Historias de la puta mili (o casi)

Fui objetor de conciencia por razones puramente administrativas: por administrar del mejor modo posible mi tiempo. Un objetor de conciencia por conveniencia. No lo pensé entonces, pero fui una deshonra para una buena causa.

Dos recientes noticias han venido a sacar a la luz los recuerdos de aquel heroico pasado. Por un lado, la valiente determinación de Sahar Vardi, alguien que ha ido conociendo las inconveniencias de la verdadera objeción en comprometidas circunstancias. Nunca estaré a su altura.

Curiosamente ha coincidido con ella una segunda noticia que en cierto sentido (en uno solo realmente) me resulta más próxima: el reproche del general Zvi Zamir a la deslumbrante Bar Rafaeli. Comprendo perfectamente el disgusto del jefe de personal de esa inmensa empresa pública que es el ejército israelí. Supongo que no está bien un matrimonio de conveniencia para conseguir la licencia, como no tuvo mérito ser un simple objetor de conveniencia para seguir trabajando, pero no puedo evitar sentir por Rafaeli el instantáneo afecto solidario que surge entre los que escaparon del servicio militar por piernas, además de la concreta admiración por las suyas.



No estoy orgulloso de mi pasado porque no puedo estarlo, pero me alegra cualquier sacudida, por pequeña que sea, a instituciones condenadas a la barbarie en cuanto se presente la ocasión de ser ellas mismas.

El asunto me ha hecho recordar los meses que pasé en la Cruz Roja. Tuvieron su aquél y dejaron un puñado de aburridas historias que contar dentro de unos años a cualquiera que me quede lo bastante cerca en el banco del parque.

- ¡Dices tú de prestación social sustitutoria! Acabé en un pequeño puesto... hice migas con el responsable... qué jodío aquel quinqui... cogí la ambulancia, que no sabía, y... va la responsable de la contabilidad y me dice... la guardia que nos tocó hacer aquella Nochebuena... mejoró mucho mi ping-pong, como que empecé a sacar así...



2 comentarios:

Daniel dijo...

A mí me pasaron directamente a "la reserva", las prórrogas de estudio me alcanzaron hasta que lo hicieron profesional. Lo de Nueva Esparta..., en fin...

Lenny Zelig dijo...

Dices tú de prórrogas. Las mías no me llevaron a ninguna parte. Recuerdo cuando fui a echar los papeles a la caja de reclutas... Va el tío de la garita y me dice...