Fotografía de Don McCullin - ‘Snowy, Cambridge, early 1970s’

jueves, 4 de junio de 2009

Asuntos, sin más

A poco que nos descuidemos tropezamos con un asunto interno, pero interno, lo que se dice interno, de los internos de toda la vida, vamos, del mismísimo interior.

Así no hay manera de ser portavoz de Asuntos Exteriores. A lo sumo, de Asuntos Interiores. Grotesco y despreciable.

Asuntos internos... Andaba pensando en esa expresión tan de guerra fría, cavilando sobre las limitaciones que quieren imponerse a la jurisdicción universal de nuestros tribunales y en el inevitable desasosiego que me produce esa comprensible posibilidad cuando, tachaclic, irrumpe el asalto fotográfico a la intimdad de Berlusconi. Y recordé.




“Yo serví al Rey de Inglaterra” (2006) de Jiri Menzel, basada en la novela de Bohumil Hrabal, ambos checos.

Juguetones y felices, igual que cachorros, efectivamente. Y ya no puedo volver a los asuntos internos, centrada momentáneamente mi atención en esos otros asuntos tan viejos -en cualquier sentido- y tan humanos.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Pero en este mundo tan globalizado (y en-bloggado) los asuntos internos no dejan de ser externos, y viceversa
Bueno, el caso es que me pasé a preguntarle por sus conclusiones euro-electorales. La verdead es que la euro-política me deja indiferente (¡perdón!), pero sí me interesa qué piensa usted. Yo de usted me fío.

Un besino, camarada.

Lenny Zelig dijo...

Pues no se fíe de un perfecto ignorante de la compleja maquinaria de la Unión. Pero le suelto encantado mi rollo.
Europa me atrae por mi irremediable gusto, cada vez mayor, por los espacios amplios, pero el proceso electoral me provoca desagradables sensaciones: desinterés ciudadano por lo importante, campañas chuscas de temática local y aire militar para enardecer y movilizar a los ya convencidos –provocando dolor de oídos a los que deseamos escuchar algo más razonado y mínimamente convincente-, una crisis económica que empuja en dirección al nacionalismo y al antieuropeísmo, que es justo la contraria a la salida de la crisis…
Ando resacoso, ya ve, pero relativamente satisfecho por el escaño logrado por UPyD, esa "actitudpolíticamásqueunpartido" en la que vengo depositando últimamente algunas de mis esperanzas.
Y fin del vacío e impreciso parte de guerra. No es tan terrible: hace setenta años -realmente no es tanto- sonaban los tambores de una de verdad.
Un beso.

la preguntona dijo...

Pues yo comparto su misma opinión, sobre todo en cuanto a las campañas electorales (ni con mister propper, oiga).
Y bueno, yo hice el "voto útil", pero también me alivia un poquino lo de UPyD.

Europa, pobrecita nuestra, está en guerra ideológica. Para mi próxima vida me pido ser noruega, por lo menos, que ésos no se meten con nadie.

¿En su pueblo también llueve? qué maravilla... Muak